No es algo del pasado, es nuestro presente. El machismo nos acompaña en cada paso que damos, es la sombra que nos sigue inevitablemente, sobre todo y, contradictoriamente, cuando cae la noche. No es solo la chica que ves cada día asesinada en las noticias. Podría ser tu madre, tu hermana, tu hija o simplemente esa amiga a la que ves poco, pero aprecias mucho. Escucharás repetidas veces comentarios que afirman la culpabilidad de la mujer en las situaciones de abuso sexual, no es así. Una mujer está en el derecho de beber, bailar o salir por la noche sin tener que cubrirse las espaldas. Un hombre, sin embargo, no tiene ningún derecho ni autoridad como para tocar a una chica sin su previo consentimiento. Hoy día, se protege más al violador que a su víctima: si la chica se opone y defiende, se le resta gravedad al delito porque supuestamente no se trata de una víctima en una situación vulnerable. No obstante, si es drogada y no tiene la fuerza para resistirse, en los tribunales se dir...